18/05/2012

No somos (casi) nada

Todas las teorías científicas vigentes, confirmadas recientemente en la reunión de la American Astronomical Society en Texas en enero de 2012, sostienen que la mayor parte del Universo está formado por energía oscura, cuyo descubrimiento sorprendió a los científicos hace algo más de una década y al que escribe hace algo más de un año.

Este tipo de energía de sugerente nombre está presente en todo el espacio y produce una presión que supone una fuerza de repulsión por la cual la expansión del Universo a partir del Big Bang no se ralentiza con el tiempo, que parecería lo lógico, sino que se acelera.

W_energiaoscura
Imagen compuesta del cúmulo de galaxias CL0024+17, tomada por el telescopio espacial Hubble, que muestra la creación de un efecto de lente gravitacional supuestamente debido, en gran parte, a la interacción gravitatoria con la materia oscura

A pesar de que comparten adjetivo, no hay que confundirla con la materia oscura. En astrofísica se denomina así a la hipotética materia que no emite suficiente radiación electromagnética como para ser detectada con los medios técnicos actuales, pero cuya existencia se puede deducir a partir de los efectos que causa en la materia que sí es detectable, como las estrellas o las galaxias.

Los cálculos más detallados, realizados por la NASA con el satélite WMAP, indican que el 72% de todo lo que existe es energía oscura, el 23% es materia oscura y solamente el 5% es materia corriente, de la que conocemos, formada por protones y neutrones.