10/06/2013

El guerrero de la basura

Michael Reynolds es un arquitecto que vive en una gran meseta desértica en Taos, en el estadounidense estado de Nuevo México. Allí tiene su cuartel general, cultiva sus propias plantas y junto a un grupo de colaboradores diseña proyectos de vivienda experimentales a los que llama ‘Naves terrestres’ y con los que lleva muchos años rompiendo normas arquitectónicas y sociales.

Como explica el documental ‘El guerrero de la basura’, dirigido por Oliver Hodge, Reynolds lleva construyendo este tipo de viviendas desde los años setenta, a pesar de que sus métodos han sido rechazados y atacados sistemáticamente por políticos, abogados e incluso colegas de profesión.

Su propuesta nace de la preocupación por cuestiones que considera cruciales para toda la humanidad, como el inminente decrecimiento energético y el cambio climático, cuestiones que le llevan a plantearse la necesidad urgente de una nueva forma de vida, comenzando por lo elemental: la vivienda. En ese sentido, propone separarse totalmente de lo convencional y crear casas sostenibles, con servicios autónomos y con un impacto mínimo en el Medio Ambiente.

Sus viviendas se proveen de agua y energía a sí mismas, mantienen una temperatura confortable todo el año sin necesidad de calefacción ni aire acondicionado, reciclan desperdicios y en su mayor parte están construidas de manera muy poco ortodoxa, con materiales que cualquiera consideraría basura, como neumáticos viejos, botellas usadas de plástico y de vidrio o latas vacías de cerveza.