25/05/2016

Silencio – Aprender a escuchar al Silencio

Silencio. No pienses, no escuches, no hables. Que no se oiga nada, ¿que ves? El silencio forma parte de nuestro pensamiento, refleja la calma, habla del estado de alma. Si es el único que habla, el alma es feliz, puede ver, tocar y oír, puede ser, puede vivir. De aprender a escuchar al silencio habla este documento creado por el artista visual ruso Alexander Lectius.

El Zen dice, que aquello que es problema, lo es, por la racionalización y el pensamiento que lo acompañan porqué si no, simplemente lo que es, es. Eso no significa no hacer nada al respecto, significa que la mejor manera de actuar es desde la paz, la plenitud y el silencio. Aceptando las cosas como son e intentando interceder en ellas en harmonía con la realidad, no con la racionalidad, que muchas veces supone pretender cambiarla.

En la cultura japonesa, Haragei (腹芸) significa literalmente ‘el arte del vientre’. Es una costumbre japonesa de dejar una parte importante de la comunicación a las insinuaciones. El valor de la comunicación reside en el silencio, en especial para expresar emociones, donde se valora no el hablar, si no el comunicar de manera no verbal. Intrínseca a esta costumbre esta la creencia de que el lenguaje y la razón no pueden expresarlo todo, y que hay cosas que solo se pueden expresar desde el silencio, desde el vientre.

Recordad momentos de felicidad plena, por ejemplo  cuando llegas de vacaciones a una playa con tu familia, sientes el calor, las risas de tus hijos, estás ciego por el centelleo de la luz del sol reflejada en el mar y puedes sentir el olor a crema junto con el dulce y conocido aroma de tu mujer… que oyes ? Silencio.