16/09/2015

Poder orgánico vs Poder político

Alan Watts fue un filósofo y escritor británico conocido por su labor en el estudio  y divulgación de las religiones del mundo a partir de la década de los sesenta. Antes fue sacerdote episcopal, y siempre nutrió su conocimiento de manera autodidacta, publicando su primer escrito sobre Zen en 1932, y siendo después de los setenta considerado uno de los mayores expertos y divulgadores en religión oriental y en religiones comparadas.  El presente vídeo es un fragmento de una de las más de 400 charlas y grabaciones que se conservan del filósofo.

Poder orgánico frente poder político, es la diferenciación conceptual que vertebra la reflexión que hizo Alan Watts en una de sus disertaciones filosóficas, y que nos lleva a un escenario propio de su universo, repleto de conceptos de gran riqueza para la comprensión de lo que es la conciencia colectiva, la unidad del pensamiento en un sentido crítico, no dogmático sino compartido, semilla del actual concepto de consenso. Conjunto versus unidad y unidad como conjunto.

Alan Watts murió en 1973, después del Mayo del 69, posteriormente, iba a desatar-se la crisis del petróleo, la caída del estado del bienestar, la posterior caída del muro de Berlín y la reformulación  del capitalismo a un modelo del mismo feroz, que hoy se ha globalizado y en ambas partes del mundo (oriente y occidente) vivimos la crisis de recursos, ambiental, política y de derechos que ha traído consigo. Hoy, casi 40 años más tarde, su discurso sigue vigente.  También, este concepto de política orgánica, donde el funcionamiento de cada una de las partes afecta a la totalidad, pero también a cada una de ellas. Nos hace reflexionar de una manera profunda acerca de la necesidad de ir todos a una, de si es posible y acerca de cómo somos parte de un todo, unidades ligadas, y que deben ir a compás, en sincronía.

Si tenemos una relación de amor con el mundo, nosotros mismos y de forma individual, realmente podemos delegar, o mejor dicho, confiar. Si dejamos ir el control que sustenta nuestras mentes, y por tanto nuestros actos, el no poder dejar libre a ninguna de las partes para no perder el control del todo, y confiamos realmente en nuestros semejantes, en todas las partes integrantes, ¿podríamos funcionar como un organismo, como un conjunto donde cada una de las partes sabe qué debe hacer, cuándo y cómo? ¿Es eso posible? Mirad a los metrónomos.