18/05/2012

Dentro de 7.590 millones de años

Según los cálculos realizados en marzo de 2008 por los astrónomos Klaus-Peter Schröder, de la Universidad de Guanajuato (México) y Robert Connon, de la Universidad de Sussex (Reino Unido), si la Naturaleza sigue su curso, dentro de unos 7.590 millones de años la Tierra será sacada de su órbita por el Sol, rojo e hinchado por el proceso de conversión en una estrella gigante roja, y caerá en una trayectoria espiral hacia una rápida y vaporosa destrucción de la que no quedará ni rastro.

Lo cierto es que el Sol se hace cada vez más grande y luminoso a medida que envejece, según las teorías aceptadas de la evolución estelar. En sus primeros 4.500 millones de años, su brillo ha aumentado ya en un 40%. Durante las próximas eras (centenares de millones de años) la vida en nuestro planeta se irá volviendo más incómoda y finalmente imposible.

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El Sol, visto por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA

Dentro de ‘sólo’ mil millones de años, el brillo del Sol habrá aumentado otro 10% y los océanos se evaporarán. En el núcleo, dentro de unos 5.500 millones de años se terminará el hidrógeno y entonces empezará a quemarse el de las capas que lo rodean. Mientras tanto el Sol, sin prisa pero sin pausa, seguirá su expansión para transformarse en la estrella gigante que está destinado a ser.

‘Incluso si la Tierra escapara por los pelos de ser engullida por el Sol’, ha señalado el astrofísico y astrónomo del Space Telescope Science Institute Mario Livio, ‘se achicharraría y la vida resultaría destruida’.