18/05/2012

La gente feliz no suele consumir

El Decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social que propone la disminución regular y controlada de la producción económica, con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la Naturaleza, y también entre los propios humanos.

Nacido en la segunda mitad del siglo XX, se presenta a principios del XXI como candidato a suceder al Capitalismo. Sostiene que estamos jugando con la resistencia del planeta y debemos aprender a vivir felices con menos bienes de consumo, a un ritmo más natural, y para conseguirlo cree necesaria la combinación de tres tipos de actuaciones: la personal (mayor responsabilidad, reducción del consumo, reutilización de las cosas, menor uso del coche, etc), la colectiva o local (consumo de productos locales, apoyo a la movilidad sostenible, rechazo a la especulación urbanística, etc) y la política o global (control de la publicidad, elección de bancos locales y éticos, reparto del empleo con reducciones de jornada, protección de los sectores más vulnerables, etc).

Dice el economista Serge Latouche, uno de sus máximos defensores, que ‘la gente feliz no suele consumir’. Otro de ellos, Paul Ariès, politólogo y escritor, defiende en este vídeo la necesidad de construir una sociedad que respete el planeta y cuyo objetivo sea el bienestar de la inmensa mayoría de sus integrantes.