04/06/2012

¿Puede una caja ser tonta?

En muchas partes del mundo, estar horas sentado frente al televisor se ha convertido en una de las principales actividades de la vida diaria. Los europeos emplean el 40% de su tiempo libre de cada día, unas tres horas, mirando la televisión; los australianos el 50%, cuatro horas, y los estadounidenses casi el 60%, aproximadamente cinco horas.

Según el estudio realizado por un equipo de científicos de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), que analiza los resultados de ocho investigaciones en las que habían participado más de 175.000 personas, esta costumbre tan cotidiana y aparentemente inofensiva acarrea graves problemas físicos.

Los resultados revelaron que quienes pasaban más de dos horas frente al aparato cada día tenían un mayor riesgo (20%) de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular (15%), y aquellos que le dedicaban más de tres horas diarias mostraron un mayor riesgo (13%) de morir prematuramente.

El profesor Frank Hu, director del estudio, advierte que ‘el problema no es la televisión en sí misma, sino que la gente que pasa horas mirando programas tiene menos oportunidad de llevar un estilo de vida activo y, como resultado, más probabilidades de tener sobrepeso o ser obeso’.

En cuanto a lo psicológico, el estudio de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) sobre los efectos a largo plazo del abuso de la televisión, publicado en la revista Pediatrics, indica que los niños que la ven menos de dos horas al día no aumentan su riesgo de sufrir trastornos de atención en la adolescencia, pero a partir de la tercera hora el riesgo se incrementa en un 44% por cada hora adicional transcurrida.

Estudios anteriores al neozelandés ya habían detectado que ver desmesuradamente la televisión en la infancia conlleva problemas de déficit de atención, mientras los niños aún cursan Primaria. Pero ningún gran estudio había analizado si estos problemas perduran hasta la adolescencia, y ahora se sabe que los efectos de la televisión sobre la capacidad de atención son duraderos.

Los investigadores alertan contra la costumbre de algunas familias de encenderla para que los niños estén tranquilos y recomiendan tratar de reducir las horas que se le dedican. Mientras tanto, un estudio del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas, España) asegura que los niños españoles de entre 4 y 12 años pasan al año prácticamente las mismas horas delante del televisor que en el colegio.