25/06/2012

La arquitectura, la tierra y la Tierra

No es nada nuevo: algunos de los más antiguos edificios del mundo están construidos con tierra. Se estima que la mitad de la población mundial vive en casas hechas con este material.

Es 100% ecológico, no es ni manufacturado ni transportado. Un muro hecho de tierra se mantiene fresco en verano y mantiene el calor en invierno. Cuando el edificio es demolido, la tierra vuelve al suelo y se recicla indefinidamente. Se está convirtiendo en el material predilecto por muchos arquitectos, debido a sus cualidades estéticas y ecológicas. Los sectores industriales lo ven con buenos ojos, por su carácter sostenible.

Evidentemente, no todo tipo de tierra vale para construir casas. La del suelo de un bosque, por ejemplo, no serviría, porque contiene demasiados elementos orgánicos —de ahí su color negro—. Y la tierra que pueda valer necesita un proceso de compactación; habría que añadirle en ese proceso, entre otras cosas y por simplificarlo un poco, algo de arena, ya que ésta evitará que los muros hechos de tierra se resquebrajen.

Existen ya varias técnicas de construcción con tierra, como el barro apilado o el adobe, pero hay que conseguir una mayor resistencia como material de construcción de futuro, evitando que la lluvia intensa, la nieve copiosa o el fuerte viento puedan dañar los edificios. Actualmente, las investigaciones ponen sus esfuerzos en conseguir que sea más resistente para que llegue a ser un material moderno y competitivo.

Para conseguir que sea una alternativa real a otros materiales como el cemento es necesario difundir sus beneficios en los círculos adecuados, y minimizar o eliminar sus desventajas, que aún las tiene. Así, la tierra pasará a formar parte de los materiales de construcción del mañana… en todo el planeta. Probablemente, todos saldremos ganando con el cambio.